¿QUÉ ES EL PACTO CON EL DIABLO? ¿UNA VEZ HECHO EL PACTO SE PUEDE DISOLVER?
Uno de los aspectos más importantes de la satanatología es el estudio de los famosos “pactos con el diablo”. Muchos piensan que el pacto con el diablo solo suceden en las películas de terror, o en la literatura, pero están equivocados, esto es más real de lo que se pueden imaginar.
La leyenda de fausto es la más conocida de estas historias, (pero no la más antigua, ya en el siglo IV en la época de San Jerónimo, se hablaba de un pacto entre una señorita que ansiaba la belleza física y pactó con el jefe de los demonios) en el intercambio por su alma, Satán concederá abundancia o juventud por un tiempo especificado. En la mayoría de las versiones de la historia, Fausto engaña al diablo y evita el pago. En la versión original del mito, el diablo mutila y mata a Fausto como liquidación del contrato. Las versiones más extendidas de esta historia ven las transacciones con los espíritus como un intercambio del alma por algo tangible. Pero la mayoría de las veces los espíritus no están interesados en las almas. Satanás ya "tiene" sus almas. Los espíritus, como los seres humanos, están sedientos de aplauso, alabanza y atención. Por ejemplo, el humano que hace el trato promete al demonio de turno la edificación de un templo en su honor, o escribir un libro sobre él o dedicado a él.
Sin embargo, el pacto con Satanás no es una simple leyenda, es algo más real y perturbador. Antes que nada, debemos entender que un pacto se lleva a cabo entre dos seres reales, personales y existentes, Satanás (del arameo Has satán) es un ser espiritual real, de naturaleza angélica. Satanás no es Lucifer, pero bueno, ese es otro tema. Por tanto, el hacer un pacto con satanás es algo totalmente real y verosímil. El ser humano que pacta (alianza, convenio) con el Diablo, lo hace porque desea recibir algún “beneficio”, muchos ignorantemente desean eterna juventud, amarres de amor, un maleficio hacia otro ser humano, bienes materiales, etc. el diablo solo reclama el alma de la persona, ignorando que el alma de esa persona no le pertenece al individuo sino a Dios. Quien hace el pacto vive en pecado mortal y ese pacto puede incluso hacerse con el pensamiento, y se va acentuando más con el actuar.
Una vez que se ha hecho el pacto, el demonio tratará de hacer convencer a la víctima que ese pacto es indisoluble, pero no es así, todo arrepentimiento acompañado de un acto de conversión, tendrá el favor de Dios. El demonio quiere que el cristiano se aleje de Dios, que pierda la gracia así como ellos la han perdido, ellos son infelices y quieren hacer infeliz al hombre.
Hermanos, nuestro pacto está con Dios por medio de los sacramentos, debemos estar en vigilia, como dice san Pablo:
“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales”. (Efesios 6,12)


Lcdo. Víctor Gamboa Delgado
Teólogo Apologeta - Demonólogo

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